
LA PALOMA DE LA PAZ, PINTADA POR EL GRAN PINTOR PABLO PICASSO
Buenos días:
Hoy escribo en castellano, para que más personas puedan entender mi reflexión.
Desde pequeña fui educada y enseñada, a reprimir mis opiniones.
Digamos, que mi generación.Hemos sido, la que hemos tenido que dar toda clase de explicaciones a los padres. Y si hemos preguntado luego a nuestros hijos, a veces hemos sido tratados de "cotillas".
Yo soy una persona que me gusta mucho la paz y muchas veces he preferido callarme, con las personas mayores, cuando venian a pasar temporadas a mi casa, que contestar, e incluso me esforzaba por cambiar de actitud para que los otros estuvieran más a gusto.
Por ejemplo, si unos eran más tranquilos, yo procuraba empatizar con ellos, cosa que no me costaba mucho, porque va en mi carácter.
Cuando venia la persona más estresada y que no podia parar, ni dejar parar, entonces yo procuraba ponerme a su altura y entonces si que iba contra mi personalidad y que pasaba, que yo interiormente lo pasaba muy mal, y sobretodo sino podia contestarle, para que no se enfadase.
Y mi pobre cabeza, siempre estaba dando vueltas, y preguntándose¿Se habrá enfadado, esta persona o personas?.Y esto amigas/os, bloquea mucho y además baja la autoestima.
Cuando una persona tiene unos valores de bien, no tiene porque sentirse culpable por todo.
Un día respirando y meditando, me dije :-Montse sé tu misma.
Cuando me refiero a ser yo misma, es a mi personalidad.No a ser egoista.
Por ejemplo.Si yo tengo unos valores cristianos y me siento bien con ellos, me da lo mismo que se rian de mi.No hago mal a nadie.
Si me gusta la tranquilidad y pongo nerviosos a las personas con estrés, mientras yo cumpla con mis obligaciones, es su problema.
Si yo obro con buena fe y alguien se tomas las cosas a mal y me ponen etiquetas, arranco estas etiquetas y paso totalmente de ellas.Y además, cada vez soy menos rencorosa.
Y os puedo decir que desde que he tomado esta actitud.Me bloqueo mucho menos, hago muchas más actividades.Y me siento en Paz conmigo misma.
La autoestima me ha aumentado mucho y puedo ayudar y aprender mucho más.
Y termino con uno de los Mandamientos que dió Jesús a sus discipulos: AMARAS AL PROJIMO COMO A TI MISMO.
PAZ, AMOR, ARMONIA. Desde Valencia, os deseo con mucho cariño.
Montserrat Llagostera Vilaró